Viajar en avión con el equipo fotográfico

Mi reciente viaje a Nueva Zelanda fue un reto en muchos sentidos. Uno de ellos fue el hecho de viajar en avión con el equipo fotográfico.

Mochila LowePro Pro Runner 450 AW II (no es la mía, ya quisiera!)

Te cuento mi experiencia a continuación, por si puede servirte de ayuda en condiciones similares. Sigue leyendo!

 

Volar con una mochila grande y pesada

Para mi viaje a Nueva Zelanda quería llevarme buena parte de mi equipo fotográfico, además del portátil. Iba a pasar mucho tiempo allí (dos meses y medio), con desplazamientos constantes, viaje por carretera, etc, etc. Quería una mochila donde poder cargarlo todo en un único bulto. Finalmente me decidí a comprar una mochila fotográfica. La elegida fue la:

La compré en Amazon a un precio muy bueno: 172 euros. A día de hoy está un poco más cara, así que seguramente merece la pena comprar la versión II. Sí, es una pasta, pero es lo habitual en estas mochilas fotográficas, que en el caso de la marca LowePro cuentan  con garantía de por vida.

No voy a entrar en detalle con el review de la mochila, podéis encontrar muchos en internet. Es una GRAN mochila en todos los aspectos, incluido el del TAMAÑO. Y es que efectivamente, es ENORME (mi portátil de 15 pulgadas entra sin problema en el compartimento específico, por poner un ejemplo).

La Lowepro Pro Runner 450 AW es una mochila tan GRANDE que una vez recibida en casa, me asalta la duda: ¿voy a poder viajar en avión con ella sin tener que facturarla? Pánico! Terror! A ver si después de comprarla no voy a poder utilizarla!

Consulto a algunos amigos que ya tienen “callo” en estas cuestiones. Francis de Andrés me deja bastante tranquilo, diciéndome que ha usado la misma mochila en infinidad de vuelos y que nunca ha tenido problemas. Gracias!

Aún así, no estoy del todo tranquilo hasta que completo mi odisea de vuelos y consigo llegar con ella a Nueva Zelanda. Los motivos:

  • Dimensiones: el fondo de la mochila es de 29 cm, que sobrepasa las medidas habituales en aerolíneas
  • Peso: en mi caso, con mi equipo fotográfico (bastante sencillo) la mochila pesaba 10,5 kilogramos, por encima de los habituales 8 kg de peso máximo como equipaje de mano

El Plan B, en caso de que me pusieran pegas por superar el peso máximo permitido, consistía en sacar un par de objetivos de la mochila y ponérmelos en los bolsillos de la chaqueta.

Os cuento mi experiencia en el vuelo a Nueva Zelanda:

  • Primer vuelo de 2 horas a Zúrich con Swiss: no me dicen nada en el momento de facturar (facturo otra maleta). En el control de seguridad saco el portátil de su compartimento y lo pongo en una bandeja aparte. Dejo la mochila abierta para pasarla por rayos. Una vez en el avión (Bombardier CS100) me cuesta bastante meter la mochila en el compartimento superior, pero lo consigo.
  • Vuelo de 12 horas Zúrich – Singapur, también con Swiss. De nuevo sin pegas ni comentarios por los agentes de seguridad. En el control de seguridad procedo de igual forma. En el avión (Boeing 777) la mochila entra sin problemas en el compartimento superior.
  • Vuelo de 10 horas Singapur – Christchurch, operado por Air Singapore: sin problemas, igual que en el vuelo anterior.
  • Además al final de mi estancia en Nueva Zelanda tuve que coger un vuelo local operado por Air New Zealand, desde Wellington a Christhchurh, en un ATR72 (hélices). El peso máximo del equipaje de mano en este caso era de 7 kg, pero no tuve problemas, más allá del compartimento superior del avión que también vino muy justo para meter la mochila.

En fin, que afortunadamente no tuve problemas en ningún de los vuelos con la Lowepro ProRunner 450 AW. Eso sí, seguramente no hubiera ocurrido lo mismo en caso de volar con alguna low cost.

Espero que os haya resultado de ayuda, y no dudes en dejar tu comentario con tu experiencia o dudas!

 

 

Canon IXUS 220 HS

Desde hace unos días, cuento con un nuevo miembro en mi equipo fotográfico: la Canon IXUS 220 HS. Se trata de una pequeña compacta con sensor CMOS de 12 megapixeles de resolución.

Quería una compacta pequeña y con buena calidad para darle uso sobre todo en las rutas de senderismo, donde a veces no apetece llevarse todo el equipo, y pensando en mi blog de montaña, con la posibilidad de grabar vídeo con buena calidad para realizar montajes y publicarlos en el blog.

Después del fiasco de la Fuji XP-30 en el evento Issey Miyake en Madrid, opté por dejar de lado las compactas sumergibles, está comprobado que las ópticas tipo periscopio hacen que la calidad de imagen se resienta mucho.

Éstos son los factores que me hicieron dedicirme por la Canon IXUS 220 HS:

  • Tamaño muy reducido: cabe en un bosillo. La puedes llevar siempre encima para captar ese momento imprevisto… Diseño minimalista muy elegante.
  • Sensor CMOS, con resolución contenida de 12 megapíxeles. Parece que aquí Canon no se ha dejado llevar por la eterna guerra de los megapixeles, sabia decisión, seguro que se nota en el ruido a isos altos
  • Vídeo Full HD. Realmente estoy sorprendido de los resultados obtenidos, muy contento.
  • Posibilidad de incorporar una carcasa sumergible estanca, concretamente dos modelos:  WP-DC320L, para profundidades de hasta 3 metros, y WP-DC41, para profundidades de hasta 40 m. Esto me permitirá usar la cámara en snorkel, barrancos con agua, etc…
  • Gran angular, con una focal de 24 mm (en 35mm equivalente).
  • La posibilidad de usar CHDK (Canon Hack Development Kit) para exprimir al máximo las funciones de la cámara (timelapses, RAW, etc).

Aquí os dejo una pequeña muestra de las imágenes de la Canon IXUS 220 HS (todavía la he usado poco):

A dream

Puig Campana