Descansa en paz, Nikon D5000

Mi Nikon D5000 ha muerto. Sí, como lo oís. Era un problema que ya conocía pero, la verdad, uno nunca piensa que le pueda tocar algo así.

Ahora he visto que hay una página en la web de Nikon donde puedes introducir el número de serie de tu cámara y ver si es una de las afectadas por el problema. Premio! La mía lo es. Se trata de un fallo en un componente electrónico que hace que la cámara no se pueda encender. Vamos, que está frita, KO, muerta.

Me quedo con muy mal sabor de boca. Además me ha pasado esta mañana, cuando estaba en la Cova dels Arcs, Cala Moraig, en Benitatxell. Un lugar precioso, pero muy lejos de casa. No he podido aprovechar mucho el viaje…

Al menos me queda la Olympus E-500 mientras se soluciona el problema con la D5000. Espero que Nikon se porte, y me la cambie por una nueva. No quiero una cámara reparada. Y no pienso pagar los portes ni nada parecido. Ya os contaré cómo acaba esta odisea… Qué poco me ha durado!

~

La verdad es que ahora mismo no puedo evitar pensar, aunque sólo sea un poco, ¿por qué no me compré la D90? Ah, sí, porque valía doscientos y pico euros más. Creo que un poquito sí que me arrepiento. La D5000, aunque tiene una calidad de imagen innegable, también tiene algunos “peros”, que paso a enumerar:

  • Sobre la pantalla abatible, la verdad es que el enfoque por contraste del modo Live View es bastante flojo, como en una compacta. Así que la pantalla de mucha más resolución de la D90 quizás hubiera sido mejor, aunque no se pueda mover.
  • Se echan de menos accesos directos a algunos controles, a pesar de tener un botón función configurable.

Supongo que esto será sólo una rabieta por la mala pasada que me ha jugado esta mañana, en general estoy contento con la compra…

Actualización 26-10-2009

Esta mañana he hablado con el Servicio Técnico de Nikon. En un primer momento, he llamado a Madrid. Allí me han dicho que la tienda donde compré la cámara debía de hacerse cargo del envío de ida. Al no ser posible en mi caso (la compré en Andorra), era yo quien debía pagar los portes.

Más tarde he llamado a Ocu y me han dicho que Nikon debía hacerse cargo de eso, al no poder yo acudir físicamente a la tienda. He vuelto a llamar a Nikon Madrid y me han dicho que «no sabían», que llamase a la central (Barcelona). Allí enseguida me han dicho, sin poner ninguna pega, que me daban un código para que un mensajero pasase por mi casa a recoger la cámara. Aunque ha costado un poco, digamos que al final estoy contento con el trato por parte de Nikon.

En cuanto a la reparación, me han asegurado que no era necesario desmontar la máquina, que era un simple ajuste realizado conectando la cámara a un ordenador. No tengo forma de verificar esto, así que no tengo más remedio que creérmelo y confiar en que así sea. Volveré a actualizar para contar cómo termina la historia…

Artículos Recomendados
Suscríbete si te ha gustado
No te pierdas mis nuevos artículos!

Introduce tu email para suscribirte y recibir mis nuevas publicaciones cómodamente. No envío spam ni comparto tus datos con terceros.

Sobre el autor de este artículo
Fernando Prieto
Fernando Prieto

Soy un fotógrafo autodidacta, desde el año 2007, que persigue su sueño de vivir de aquello que le apasiona: la fotografía, la montaña y los viajes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.